Humo | Contraste | Repetición – San Cristóbal en tres palabras

La ciudad es redundante: se repite para que algo llegue a fijarse en la mente.

San Cristóbal podría ser una de las ciudades invisibles que imaginó Italo Calvino. Sus escaleras, sus barrios y sus pasajes empedrados, podrían servir de escenario para los coloridos relatos de Marco Polo a Kublai Khan. Una ciudad hecha de pasos: de pies descalzos y botas con miles de kilómetros encima. Ciudad de aspiraciones: del que sueña con dejar la tierra natal, o el que se convence de traer aquí su vida lejana. Ciudad de reencuentros: con la juventud añeja, con los amores perdidos, con el futuro anhelado.

Ciudad de viajeros, de exiliados, de renacidos.

Ciudad de café, de pan, de agua.

Ciudad de humo, repeticiones, de contrastes.

Lo que ven estos artistas es un reflejo inconsciente de la vida cotidiana, no con los ojos asombrados del visitante; ellos se han fundido con los días coletos, y como hijos adoptivos de sus calles, piensan la ciudad con una perspectiva especial, efímera, reiterativa, ambivalente.

Esta exposición nos permite contemplar nuestra ciudad a través de otra mirada, la de aquellos que se maravillan por la mística de un pueblo convertido en ensoñación pura.