El panteón de los Dioses mayas

A través del tiempo, los Dioses mayas han interesado a aquellos que descubren su riqueza simbolista y su gran importancia para una de las civilizaciones más imponentes de la historia.

Los orígenes, las conexiones y las confrontaciones que se relatan sobre estos seres divinos se van entretejiendo en los códices y glifos, vestigios gráficos que sobrevivieron al olvido. Gracias a ellos podemos conocer más sobre los habitantes del panteón de los Dioses mayas.


Chaac, dios de la lluvia

Chaac, linografía s/ papel amate 40 x 60 cm

El dios de la lluvia, Chaac, está representado en los códices con una larga nariz y dos colmillos enrollados que le salen de la boca hacia abajo.

Para los agricultores de la época, Chaac era la más importante de las deidades, y su intervención amistosa era requerida más a menudo que la de todos los demás dioses combinados.


Yum Kax, dios del maíz

Yum Kax, linografía s/ papel amate, 60 x 40 cm

A Yum Kax se le representa siempre como un joven y algunas veces con una mazorca de maíz como ornamento de la cabeza. Este dios era el patrono de la labranza, y los códices lo presentan ocupado en gran variedad de trabajos agrícolas.

Lo mismo que el maíz que simboliza, tiene muchos enemigos y su destino estaba sujeto a los dioses de la lluvia, el viento, la sequía, el hambre y la muerte. En un lugar se presenta bajo la protección del dios de la lluvia y en otro combate con el dios de la muerte.


Ah Puch, dios de la muerte

Ah Puch, linografía s/ papel amate, 60 x 40 cm

Tiene por cabeza una calavera, muestra las costillas desnudas y proyecciones de la columna vertebral; si su cuerpo está cubierto de carne, ésta se ve hinchada y cubierta de círculos negros que sugieren la descomposición.

Accesorios imprescindibles del vestido del Dios de la muerte son sus ornamentos en forma de cascabeles.

Ah Puch es una deidad malévola. Su figura está asociada frecuentemente con el Dios de la guerra y de los sacrificios humanos, y sus constantes compañeros son el perro, el ave Moán y la lechuza, considerados como criaturas de mal agüero y de muerte.


Kukulcán, dios del viento

Kukulkán, linografía s/ papel amate, 60 x 40 cm

Kukulcán se considera el Dios maya del viento y su asociación con Chaac, el Dios de la lluvia, es muy estrecha. La identificación del dios del viento con Kukulcán se funda en la asociación parecida que hay en la mitología azteca de Quetzalcóatl con Ehécatl, el dios del viento, que barre el camino del dios de la lluvia. A Kukulcán (quien se menciona cómo creador de la escritura maya) se le tiene por una deidad benévola, al igual que Chaac, Itzaminá y Yum Kax.


Ixchel, diosa del parto y de la luna

Ixchel, linografía s/ papel amate, 60 x 40 cm

Ixchel era un personaje importante del panteón de los Dioses mayas, aunque aparentemente poco amiga del hombre. Aparece como la personificación del agua como elemento de destrucción, de las inundaciones y torrentes de lluvia.

Se la representa generalmente rodeada por símbolos de muerte y destrucción, con una serpiente retorciéndose sobre su cabeza y huesos cruzados bordados en su falda.

Ixchel tenía también un lado bueno. Era la consorte de Itzamná, el Señor del Cielo, y mientras su marido se muestra algunas veces como el Dios sol, ella parece haber sido la diosa luna. Era también la patrona de la preñez y la inventora del arte de teje

Los habitantes del Panteón Maya son muchos y diversos, y rigieron las vidas de una civilización próspera y compleja, que heredó una cosmovisión muy particular, que se seguirá estudiando e interpretando en los años por venir.

Fuente: Reston, George, Mundo Maya, claves para entender una civilización fascinante.

Puedes ver y adquirir éstas y otras piezas elaboradas por el artista Lottas en nuestra tienda online aquí: